Fantastico Concierto de Dulce Pontes en el Anfiteatro de Zaragoza
ESCRITO EL 28/06/2010
El anfiteatro se queda en silencio y a oscuras, entre una tenue luz azul se puede distinguir a Dulce Pontes, se sienta al piano y todo se convierte en armonía y dulzura.
No es para menos, a Dulce Pontes se le considera como una de las mejores artistas del panorama musical portugués y su actividad artística, contribuyó al renacimiento del fado en los años 90; Pontes se distingue por su voz versátil, dramática y con calidez emotiva.
Dulce Pontes actuará el proximo viernes en el anfiteatro de Ranillas
ESCRITO EL 26/06/2010
La cantante portuguesa Dulce Pontes actuará el próximo viernes en el Anfiteatro de Ranillas. Pontes ha decidido retrasar su concierto hasta las 22.30 horas para que todo el mundo pueda animar a la selección española en su partido contra Chile del Mundial de Sudáfrica.
Ayer por la tarde, a toda pastilla en el hotel Hiberus, en poco más de doce minutos -con Ana Catalá Roca, redactora de ‘Borradores’ y Susi, la gallega, una espléndida operada de cámara-, entrevisté a Dulce Pontes. Hablamos de sus inicios, de lo que canta y cuenta el fado, de la alegría, de la complejidad de sonidos que se mezclan en Portugal (Dulce habló de la música rebétika, de la música árabe, de los sones que quiere ir incorporando a su música); habló de Fernando Pessoa, al que descubrió con trece años, “antes de que fuera obligatorio leerlo en el colegio” y ahora lleva en el repertorio ‘Un infante’, hablamos de la voz, de los maestros (sobre todo de Amalia Rodrigues) y de los temas que la inspiran.
Los veinte años de trabajo musical de Dulce Pontes han llevado a la cantante portuguesa a recuperar viejos temas, algunas colaboraciones y nuevos sonidos como muestra de su evolución, pero también “para quien no conoce ni ha escuchado nunca” a Pontes. “Momentos” concentra en diecisiete canciones sus grandes momentos. Dulce Pontes ha contado en COPE como sus colaboraciones con José Carreras, Estrella Morente, Andrea Bochelli o Ennio Morricone se han convertido en uno de los mayores “placeres” de su carrera.